julio 29, 2009

Mambo y pure de papá



Nos divertimos mucho inventando historias sobre el origen de Mambo, el perro (y toda su raza).. Que surgen de la furia de las tormentas, de las nubes más oscuras y los rayos más enérgicos, que fueron producto de algún conjuro azteca, pero mi favorita es que nacen cada mil años en las faldas de los volcanes, primero como un coágulo al rojo vivo, luego como una bola deforme de carne gris y después como un Xoloescuincle bebé, los aldeanos veían todo este proceso para luego adormecerlos con polvos mágicos que hacían con polvo de cráneo de mono y la primer sangre de una virgen, luego los despertaban como dioses aztecas. El segundo ingrediente, según Jorge, lo utilizan en una bebida no tan secreta que solo venden en Saltillo… mentiras.

Mambo era el más tímido, quizá por que no es de este mundo y por su historial divino, quizá no estaba acostumbrado a estar entre mortales que adoran sin sacrificios, siempre se nos acercaba con la cabeza y los ojos bajos, su piel nos daba asco y miedo de que al tocarla nos contagiara una maldición eterna, pero era suavecita, única.

Él, Hash y Paquito eran nuestra compañía cuando esperábamos en el pasillo a que Boys terminará sus pahs pahs, Reno sus dums dums, Memin sus rings rangs o yo mi crema batida. Solo cuando decidíamos salir al pasillo, por que nos encantaba escuchar el proceso de construcción de nuestro nuevo destino y las historias atemporales del gran Martín.

La semana pasada nos enviaron nuestros resultados y se escuchan muy bien, pronto nos los volverán a enviar con los comentarios que hicimos, para ya tener el producto final y gritárselo al mundo.

El sábado pasado intenté suicidarme de placer en el America’s Most Incredible Pizza en la celebración del cunpleaños de Carolina R. con los videojuegos/tickets y la comida infinita, pero la pizza no sabia rica… casi lo logré con los juegos y el puré de papa. Lo mejor fueron, las risas, los BumpCars? Y las tres tecates que me tomé ya noche en la casa abandonada de Chavadaba-Doo

1 comentario:

Diana dijo...

y las 32 moscas y un lapiz de redencion!